Presentación
En la segunda parte del trabajo sobre Tecnología Médica, C. H. Canitrot analiza el impacto que la misma ejerce sobre distintos aspectos de la atención médica.
Uno de los problemas más serios con que se enfrentan hoy día los sanitaristas, es adecuar los planes de salad al creciente ritmo de incorporación y renovación tecnológica Resulta bastante difícil, por ejemplo, proyectar un servicio de alta complejidad cuando las inversiones realizadas hay en determinada aparatología, en poco tiempo es superada por una nueva tecnología, determinando en la práctica la obsolescencia de la primera Ejemplo elocuente de esto es lo que sucedió con la Tomografía Computada que en pocos años pasó del Tomógrafo Computado de cabeza a uno de cuerpo de "cuarta generación".
Relacionado con la tecnología en la sociedad moderna, el autor considera tres tipos de fenómenos —ritmo de innovación, aceleración del cambio y problemas de escala— que deben merecer especial consideración por parte de los responsables de la planificación.
Los altos costos que supone la incorporación de aparatos de cierta sofisticación técnica y los siempre insuficientes recursos financieros de que se dispone para la atención médica, obliga al Estado a jugar un papel regulador para evitar por un lado un uso abusivo e inadecuado de las nuevas tecnologías y por el otro justipreciar la eficacia de los mismos antes de autorizar su difusión.
En el trabajo se pone el acento en la necesidad de que se instrumenten mecanismos regulatorios tendientes a lograr, entre otros objetivos, una difusión ordenada de la tecnología moderna, controlar los costos y grados de utilización de los nuevos equipos, asegurar la utilidad de los mismos minimizando el factor riesgo y estimular la difusión de aquellas tecnologías apropiadas a la realidad nacional a través de medidas crediticias, impositivas y/o aduaneras.
La ausencia en el país de una definida política del Estado en la materia, trae como consecuencia una desjerarquización del médico general y la subordinación del conjunto de las acciones médicas, no a una atención de mejor calidad, sino al beneficio económico, que en no pocas ocasiones constituye uno de los principales móviles del complejo médico industrial.
La actual estructura del mercado médico que privilegia económica y socialmente a la medicina del "aparato" empuja a los médicos, en esta ardua competición por mantenerse en los primeros planos, a incorporar en forma masiva aquellos dispositivos que independientemente de su real eficacia aseguren prestigio y rentabilidad.
Según el autor, la tecnología está alimentando una "fragmentación más estrecha de la especialización médica y cambios en la modalidad de trabajo y la relación médico-médico y médico-institución médica". La distorsión de la práctica médica llega a tal punto que la definición de especialistas parece ya no transitar por el dominio particular de un campo del conocimiento sino por la habilidad o destreza operativa en la utilización de determinada tecnología.
La revolución técnico-científica que vive el mundo ha significado un verdadero desafío para los educadores. ¿Cómo y en qué medida se deben suministrar los nuevos conocimientos a los futuros profesionales? Para aquellos responsables de la educación médica es motivo de constante preocupación. Se pretende que el estudiante de medicina esté suficientemente informado de los nuevos avances técnico-científicos, pero al mismo tiempo se aspira a que los mismos no fetichicen la maquinaria que se pone a su disposición, creyendo falsamente que la solución de todos los problemas de salud-enfermedad del individuo y la sociedad se resuelven por la utilización oportuna de estos nuevos dispositivos y procedimientos técnicos.
El trabajo analiza también en profundidad la repercusión de la tecnología sobre la educación médica. El problema es en sí complejo, pero el autor tiene la virtud de exponerlo con tal claridad que obliga a un replanteo de ciertas conductas que tradicionalmente se aceptan como las más adecuadas en la formación del recurso humano médico.
El espíritu crítico que anima todo el trabajo, la riqueza conceptual, el rigorismo y la objetividad con que muestra las distintas facetas de esta problemática, de palpitante actualidad, está lejos del facilismo esquemático con que algunos autores abordan la realidad. El meritorio aporte realizado por Canitrot, hace de este material lectura inexcusable para aquellos interesados en esta temática.